
Ella y yo... sonriéndonos... sin necesidad de más, sin necesidad de buscar temas raros, sin disfraces, sin caretas...
sin más que ella para mi y yo para ella... pequeñas flores se deslizan en nuestras palabras, más de ida que de vuelta, pero no hay prisa...
una risa estruendosa nos distrae, divierte... la gente y el ambiente de relajo amenizan todo...
-Dijiste que me cuidarías.
-Ay, si... lo dije.
-Y lo harás? justo no me siento muy bien- acompaño la frase con una lúdica sonrisa
-Si po- responde sin ocultar demasiado la sonrisa bella y coqueta que nacía.
-Entonces me acomodaré un poco en tus piernas.
Ella de rodillas en el prado, me acomodo lentamente dejando reposar mi cabeza en su falda. Un poco más allá mis piernas se alejan de ella.
Sus manos no tardan en responder a mis "inocentes" caricias... suaves, juguetonas, ligeras... sin prisa, pero enviando un mensaje claro, pero no evidente,
ni menos acosador. Uno y otro acariciando... uno y otro imaginando su mundo, poniendo palabras en cada movimiento...
Sus manos y las mías. Mis manos en su palma. Mis manos recorriendo la suya y subiendo suave hasta su codo, devolviéndome, cada vez más inocente.
Sus manos en mi pelo y mis hombros. Mi relajo, qué placer. Su caricia... mi sonrisa...
La sombra del árbol me ayuda a describirle la perfección de la noche... Las siluetas, las sombras, la luna. Mis palabras quieren endulzar todo, describir la poesía del ambiente,
pronunciar las palabras que traigan lo que falta... pero calma, el juego lo lleva la noche... La noche que se disfruta, y el tiempo que se detiene ante el goce de dos almas...
-Es como si la noche nos acompañara. La luz de la luna entre esas ramas, parece de un cuadro... Oye... Tus ojos son muy oscuros.
-Sip. Te habías fijado?
-Si... son muy bellos. No te he dicho todo lo que me encantan?
-Ay, no...
Sus manos de miel en mis hombros, atrapadas por los cariños, no la dejan ocultar su rostro sorprendido, quizá ruborizado...
Un movimiento afortunado lleva su rostro hermoso a la cercanía del mío, dejando nuestros labios a una distancia insostenible, irresistible...
Un breve movimiento cambiaría la forma de esta historia... un breve espacio separa la forma del final del relato... una leve separación de cuerpos,
extrañas sensaciones, ese breve segundo de ansias calmadas me sorprende... No hay nervios... la noche es ideal... Dos personas, una historia... Ella y yo
y la sensación de eternidad... Ella, yo y los labios en contacto... la perfección de un comienzo...
